Ciencia en el Barrio, el proyecto que impulsa la igualdad de oportunidades para acceder a la ciencia

Ciencia en el Barrio lleva la ciencia a espacios donde antes no estaba presente y permite un reparto más igualitario de los recursos generados con dinero público.

Ciencia en el Barrio… les abre un mundo nuevo, el de la investigación… en muchos casos no han salido ni de su barrio y con el proyecto tienen la oportunidad de conocer laboratorios y centros de investigación.

Poner en marcha proyectos que cuenten con financiación más o menos estable a medio plazo es bastante difícil en divulgación científica.


Ciencia en el Barrio, creando la igualdad de oportunidades desde el CSIC

Hoy en “Charlando con l@s expert@s” conoceremos “Ciencia en el Barrio”, un proyecto del CSIC dirigido a estudiantes de 4° de la ESO que viven en los barrios y distritos madrileños con menor renta per cápita y menor acceso a ofertas de divulgación científica. Lo haremos de la mano de sus coordinadoras Laura Ferrando (@Laferran) y Belén Macías (@belenmacias), comunicadoras científicas y promotoras, entre otras inicativas, del blog de divulgación del CSIC ‘Ciencia para llevar’, donde escriben bajo el pseudónimo colectivo de ‘Mar Gulis’. Ciencia en el Barrio cuenta con el apoyo económico de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad).

¡Hola, Laura y Belén, bienvenidas a Social Media en Investigación! Contadnos cómo surge la idea de crear Ciencia en el Barrio.

¡Hola, Lydia! En el CSIC llevamos más de una década desarrollando múltiples proyectos de divulgación científica dirigidos a todo tipo de públicos con el fin de hacer partícipe a la ciudadanía de lo que se investiga en el Consejo. Como sabes, el CSIC es el mayor organismo público de investigación con cerca de 125 centros repartidos por todo el país, que investigan en todas las áreas del conocimiento. Este complejo entramado es un gran potencial para la comunicación social de la ciencia. Dentro de nuestra dinámica de trabajo, hemos ido generando una serie de actividades y de recursos especialmente dirigidos a estudiantes. Pero veíamos que estábamos llegando siempre a los mismos entornos sociales, familiarizados con la ciencia y con el acceso a este tipo de contenidos. Nos estábamos dejando de lado otros públicos que no suelen disfrutar de este tipo de actividades por estar alejados de los canales de comunicación y de los espacios de divulgación científica. Estos públicos coincidían con unos indicadores socioeconómicos muy claros de menor renta per cápita y mayor fracaso escolar, entre otros. Era necesario acercar la ciencia a esos espacios, permitir que sus vecinas y vecinos también disfrutaran de los recursos públicos de divulgación. Para ello solicitamos una ayuda económica a la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), que de momento ha apostado por este proyecto en dos convocatorias sucesivas.

¿​Qué es lo que lo hace diferente a Ciencia en el barrio del resto de proyectos de divulgación que se impulsan desde el CSIC?

La principal diferencia con otros proyectos de divulgación es que Ciencia en el Barrio lleva la ciencia a espacios donde antes no estaba presente y permite un reparto más igualitario de los recursos generados con dinero público.

¿Qué tipo de actividades se realizan en este proyecto?

El proyecto se estructura en torno a una planificación dentro del curso escolar de varias actividades con temáticas y formatos diferentes, de tal modo que los y las estudiantes puedan desarrollar distintas competencias y habilidades. Ofrecemos talleres experimentales en el aula, conferencias-diálogo, exposiciones itinerantes con materiales didácticos asociados, visitas guiadas a centros de investigación y clubes de lectura, que permiten a los participantes discutir un libro de divulgación científica con sus autoras y autores. Además, para esta próxima edición organizaremos una feria en la que las y los chavales se empoderarán contando sus experimentos a familiares, vecinas y amistades.

¿Por qué se centra en estudiantes de 4º de la ESO?

Escogimos ese nivel educativo por varias razones: porque tienen ya una madurez y un nivel de conocimientos suficiente para comprender determinados conceptos científicos, porque están en una fase en la que aún están definiendo su itinerario educativo entre las llamadas “ciencias y letras” y porque aún es un curso obligatorio. No hay que olvidar que en las poblaciones donde trabajamos hay un alto índice de abandono escolar.

¿Cómo se eligen los institutos que participan?

Lo primero que hicimos fue un mapeo de los indicadores socioeconómicos por distritos y barrios de Madrid. Dentro de ellos, consultamos a mediadores y orientadores sociales del Ayuntamiento que nos orientaron con los diferentes institutos. Una vez preseleccionamos los centros, mantenemos una reunión con ellos para contarles el proyecto y en función de esa reunión entran o no a participar en el programa. Uno de los requisitos fundamentales que tenemos es que haya un compromiso total por parte del centro educativo, aunque no supone una carga extra de trabajo ni económica para ellos.

¿Cuál ha sido la acogida por parte de los estudiantes y profesores?

Ha sido buenísima. Su colaboración y disposición ha sido total, así como la valoración del trabajo que estamos haciendo. Sin la implicación del profesorado así como del personal investigador y técnico del CSIC este proyecto sería inviable.

¿Cuáles creéis que son las mayores aportaciones que hace Ciencia en el Barrio a los participantes?

Tal y como suelen decir los profesores y profesoras que han colaborado: les abre un mundo nuevo, el de la investigación. Ten en cuenta que en muchos casos no han salido ni de su barrio y con el proyecto tienen la oportunidad de conocer laboratorios y centros de investigación tan punteros como el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) o el Centro Nacional de Biotecnología (CSIC), por citar algunos.

¿Cómo os dais a conocer?

El plan de comunicación tiene distintas vertientes. Por un lado tenemos la comunicación a centros educativos y personal del CISC, y por otro la comunicación externa del proyecto, en la que usamos los medios tradicionales (notas de prensa), vídeos, blogs y redes sociales.

Uno de vuestros objetivos futuros es salir de los institutos y llegar a l@s vecin@s de la zona, ¿por qué es un prioridad? ¿Qué tenéis pensado hacer para lograrlo?

En realidad el proyecto se concibió pensando en salir de los institutos, por eso se llama Ciencia en el Barrio y no Ciencia en el Instituto. Queríamos que el IES fuera la puerta de entrada a los barrios. Siempre es más fácil llegar a públicos ‘cautivos’, como son los estudiantes en horario escolar; sin embargo, resulta más complejo llegar a otros públicos. Estamos trabajando ya en la planificación de actividades dirigidas a las vecinas y vecinos de los diferentes barrios.

¿Cómo seleccionáis a l@s investigador@s del CSIC que participan?

En el CSIC tenemos la suerte de contar con un gran potencial: sólo en Madrid hay 40 centros que investigan en todas las áreas del conocimiento. Además, en el Consejo hay muchas investigadoras e investigadores que se implican en la comunicación de la ciencia, así como el personal técnico. Contamos con grandes divulgadores que consideran esta tarea prioritaria junto a la investigación y la formación de futuros investigadores. Y estamos hablando de todo tipo de personal, desde doctorandos hasta figuras con gran prestigio científico a nivel nacional e internacional. Es un auténtico lujo contar con tod@s ell@s.

¿Por qué creéis que suelen ser minoritarios los proyectos de divulgación dirigidos a estos sectores de la población?

Es importante matizar que muchas investigadoras e investigadores, del CSIC y de otras instituciones, han venido realizando actividades de divulgación en muy diversos entornos y con públicos mucho más complejos que los nuestros. La cuestión es que muchas veces se hace de forma individual, esporádica y sin respaldo institucional y económico. Hacerlo de forma organizada y periódica requiere inversión económica y de personal. El problema es que poner en marcha proyectos que cuenten con financiación más o menos estable a medio plazo es bastante difícil en divulgación científica. Fundamentalmente porque la principal fuente de financiación suelen ser las convocatorias públicas de ayudas de la FECYT, que suele impulsar los proyectos pero difícilmente mantiene la financiación a largo plazo. Conseguir colaboradores estables es complicado.

¿Qué otros proyectos se impulsan desde el CSIC sobre ciencia inclusiva?

Uno de nuestros proyectos hermanos es Ciudad Ciencia, que introduce la ciencia en las agendas culturales de ciudades de tamaño medio de España donde antes no estaba presente y cuenta con el apoyo de la Obra Social “la Caixa”. Es también otro de nuestros proyectos estrella. En la actualidad el programa ha llegado a más de 40 municipios.

¡Muchas gracias por vuestra visita al blog, Belén y Laura, y enhorabuena por vuestra extraordinaria labor! 😉

Lydia Gil

Documentalista especializada en Información digital y autora de este blog dedicado a descubrir todo el mundo del social media enfocado a la comunidad científica.

2 comentarios en “Ciencia en el Barrio, el proyecto que impulsa la igualdad de oportunidades para acceder a la ciencia

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