Pau Aguilera, doctorande en musicología | #CienciaArcoíris

Hoy en #CienciaArcoíris: visibilizando la diversidad (2ª edición) conocemos a:

Pau Aguilera, doctorande en musicología

Soy Pau Aguilera (Barcelona, 1997), doctorande en Musicología en la Universitat Autònoma de Barcelona. Tras graduarme en Estudios Ingleses en la UAB decidí especializarme en Literatura Comparada y Estudios Culturales, un máster que realicé en la misma universidad y para el que redacté un TFM sobre el discurso en la escena trap española y las masculinidades de artistas como C. Tangana. Actualmente preparo una tesis doctoral sobre prácticas musicales queer creadas en entornos digitales, con especial atención a las disidencias y la exploración de identidades no binarias. Uso las redes sociales para visibilizar las disidencias, hablar de experiencias desde el no binarismo y comentar las últimas novedades de la escena urbana. En Twitter soy @pauisonline_ y en Instagram @pauisonline.

¿Por qué es importante visibilizar el colectivo LGTBIAQ+ en el ámbito científico?

En todos los ámbitos es fundamental visibilizar el colectivo para sentar referentes y que cualquier persona pueda verse reflejada independientemente de su contexto personal o familiar. Sin embargo, creo que es especialmente importante hacerlo en la academia, un espacio que ha privilegiado (y sigue haciéndolo) la visión hegemónica cisheterosexual. Por eso es esencial que las personas del colectivo podamos aportar nuestras perspectivas a los diferentes campos de estudio para ampliar el foco de estas disciplinas y hacer un trabajo de reparación de la memoria histórica, especialmente en las Humanidades, pero también en estudios científicos claramente sesgados por la visión cisheteronormativa.

¿Has sufrido discriminación en tu laboratorio o centro de trabajo? ¿Lo denunciaste?

Por suerte no he sufrido discriminación en mi actual grupo de investigación; todo lo contrario, desde que empecé a hablar abiertamente de mi identidad no binaria he recibido muchísimo apoyo y he notado que todas mis compañeras se han interesado por aprender más sobre ello. Sin embargo, tanto en investigaciones anteriores, concretamente en el TFG, como en mi antiguo puesto de trabajo, el cual tuve que dejar precisamente por esto, sí que lo he vivido. Desde comentarios acerca de mi apariencia física y mi presentación, que supuestamente me restarían profesionalidad para trabajar como docente, hasta acusaciones de heterofobia por parte de investigadores en estudios culturales son algunas de las situaciones en las que me he encontrado. Pienso que la raíz del problema es la falta de conciencia y conocimiento por parte de las personas cisheterosexuales. Por eso es tan necesario incluir voces disidentes en programas de formación y aprender a educar en la diversidad para evitar que en el futuro otras personas tengan que vivir lo mismo.

¿Cómo podemos lograr una ciencia más inclusiva?

Siempre he defendido la importancia de crear espacios seguros para todo el mundo y creo que dentro de la academia es imprescindible que estos entornos existan, ya que tanto en el día a día como en la investigación es fácil encontrarse en situaciones de discriminación. Además, creo que es clave tejer redes de apoyo en estos espacios para poder compartir experiencias, proponer dinámicas de trabajo que fomenten la diversidad o, simplemente, ofrecer el apoyo que en otros ámbitos de la ciencia no encontraríamos.

Por otro lado, creo que es esencial trazar planes de formación dirigidos a investigadores y docentes para que puedan ofrecer una atención más diversa en sus ámbitos de estudio y a su alumnado. Así se evitarían, también, casos de lgtbifobia que hasta ahora se han normalizado por falta de conocimiento y, más importante, por falta de compromiso por parte de las instituciones. Necesitamos acceder a posiciones de poder dentro del sistema para garantizar la atención a la diversidad que verdaderamente urge.

¿Apuestas por la divulgación? ¿Qué te motiva a hacerlo? ¿Cuál es tu formato preferido?

Sí, por supuesto. Creo que el circuito de publicación académico es cada vez más arcaico y parece que la renovación que tanta falta hace es todavía lejana. Las redes sociales son el principal medio de comunicación entre las personas jóvenes (y no tanto), ya que hemos crecido en estos entornos virtuales que nos han permitido no solo acceder a la información de manera más sencilla, sino también crear círculos de conocimiento compartido. Una de las reivindicaciones que más he escuchado desde que investigo es la presión que sentimos en muchas ocasiones por usar referencias consideradas de rigor y no citas extraídas de vídeos u otras publicaciones en redes. Eso, para mí, es una muestra clarísima de la brecha generacional que existe en la academia, reforzada, además, por una necesidad de renovación de la plantilla docente en las universidades. Que la divulgación haya crecido tan exponencialmente en los últimos años y que cada vez haya más demanda muestra que el modelo académico empieza a quedar obsoleto en un contexto en que cada vez es más difícil publicar y en que estas publicaciones no tienen un impacto real. Pienso que cada vez más hemos dejado de creer en el modelo académico y que las facilidades que suponen las redes sociales a la hora de compartir conocimientos e información actualizada son lo que nos motiva a seguir moviéndonos en los espacios digitales, por lo menos a mí.

Personalmente, y muy a mi pesar, ponerme delante de una cámara me suele costar, por eso uso formatos que siento que se adaptan más a mi forma de comunicar, como son los hilos de Twitter y las publicaciones en Instagram. Mi principal motivación siempre ha sido hablar de la actualidad y de la cultura pop para entrelazar un análisis más profundo y efectivo de temáticas académicas.

 

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¿Quién es tu científico/a/e favorita?

No sé si tengo una persona favorita, pero sí que siento gran admiración por todas las personas que se dedican a la investigación y que han podido aplicar a esta sus experiencias como disidentes. Pienso, por ejemplo, en Lucas Platero, cuya perspectiva me ha ayudado enormemente en mi estudio, o en Teresa López Castilla, en mi ámbito de estudio: la musicología. He tenido la suerte de trabajar de cerca con ella y su estudio en torno a los festivales feministas y la música electrónica con perspectiva queer han sido claves para mi proyecto académico.

También me parece importante reivindicar el papel de les divulgadores en este espacio, que investigan y aportan a la ciencia de la misma manera que lo hacen las personas de la academia. En este sentido, Ter ha sido un gran referente para mí, sobre todo con sus vídeos sobre el trap y la estética urbana. Creo que mi TFM nunca hubiese salido adelante sin sus aportaciones.

Perfiles en redes sociales

En Twitter soy @pauisonline_ y en Instagram @pauisonline.

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