11 de febrero, la iniciativa que promueve actividades para visibilizar las mujeres en ciencia y romper estereotipos

Rocío Ibarra - 11 de febrero

11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Esta fecha, proclamada por las Naciones Unidas en el año 2015, tiene como objetivo promover el acceso, la plena participación y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en la ciencia, así como visibilizar el trabajo de las científicas y fomentar la vocación investigadora en las niñas a través de la creación de roles femeninos.

Hoy en “Charlando con los expertos” conocemos la iniciativa 11 de febrero de la mano de Rocío Ibarra Arias.

¡Hola, Rocío! Bienvenida a Social Media en Investigación. ¿Cómo nace la iniciativa 11 de febrero?

¡Hola Lydia! Antes de nada muchísimas gracias por hacer un hueco en tu blog al 11 de Febrero. En diciembre de 2015 la ONU proclamó el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con el objetivo de romper las barreras que encuentran las mujeres y las niñas en el ámbito científico. En 2016 nace la Iniciativa 11 de Febrero con el objetivo de promover  la realización de actividades que den visibilidad a la mujer científica y fomenten el interés de las niñas por la ciencia y la tecnología. Estas actividades son organizadas por la comunidad científica y educativa, las instituciones y la ciudadanía en general.

¿Quiénes formáis el equipo?

Las personas que formamos parte de 11 de Febrero somos mujeres y hombres que nos dedicamos a la investigación, la docencia y la comunicación científica en diferentes instituciones. Algunas de nosotras además, formamos parte de organizaciones científicas, colectivos de divulgación, asociaciones de mujeres o comisiones de igualdad. En algunos casos, incluso presidimos estas organizaciones. Sin embargo, a 11 de Febrero nos sumamos a título individual.

¿A quién va dirigido el proyecto?

¡A toda la sociedad! Queremos llenar las agendas de actividades del 1 al 15 de febrero para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que ayuden a visibilizar el trabajo de las científicas, a crear roles femeninos en los ámbitos de la ciencia y la ingeniería y que promuevan prácticas que favorezcan la igualdad de género en el ámbito científico.

¿Cómo podemos participar?

¡Hay muchas formas de participar en el #11F! Animamos a istituciones, asociaciones, y a la ciudadanía en general a organizar actividades abiertas al público como talleres, charlas, actuaciones, concursos, exposiciones, citas con científicas o mesas redondas, entre otras actividades. Los diferentes actos pueden tener lugar en una gran diversidad de lugares: museos, centros culturales, universidades y centros de Investigación, centros educativos, librerías, sitios emblemáticos o incluso bares. Para anunciar las #actividades11F en nuestra #agenda11F, las personas que las organizan tenían que enviar un formulario antes del 20 de diciembre, plazo que tuvimos que ampliar hasta el 20 de enero por la gran participación.

También pensamos que el aula es un ámbito muy importante en el que combatir la brecha de género en Ciencia y Tecnología.  Por ello, hacemos un llamamiento especial a los centros educativos para que realicen actividades #enclase11F que visibilicen los descubrimientos de científicas. Ellos son nuestros Centros11F. En nuestra web facilitamos material y aportamos ideas de las actividades que pueden organizar. De nuevo, para ser anunciadas en nuestra web, los centros debían de inscribir su actividad a través de un formulario.

Como novedad, este año hemos convertido un apartado de nuestra web en una “página de contactos” para unir el ámbito científico y educativo. A través de esta página nos llegaron más de 800 solicitudes de centros educativos interesados en recibir charlas en torno a la labor científica de las mujeres. Las científicas que quieran contar su trabajo y motivación científica o las personas del ámbito científico que quieran hablar de mujeres científicas, deben entrar en el directorio de los centros anunciados. Una vez allí, eligen y se ponen en contacto con ellos para concertar la charla y enviar un formulario de vuelta. Aunque ya se han concertado más de la mitad de las charlas, seguimos haciendo llamamiento para que ningún centro se quede sin la suya. Si me lo permites Lydia, aprovecho desde aquí para animar a la comunidad científica a que nos ayude para visibilizar a mujeres científicas en las aulas. Recuerdo lo que deben hacer: entrar en el directorio de los centros anunciados, ponerse en contacto con ellos y rellenar el formulario de charla concertada para que el centro en cuestión deje de anunciarse… ¡Fácil!

Lanzamos también una invitación a las librerías y las bibliotecas para que llenen sus escaparates de biografías de científicas y otros libros que ayuden a visibilizar a la mujer en la ciencia y a fomentar las vocaciones científicas entre las niñas.

Desde 11 de Febrero apoyamos y damos la máxima difusión a todas las actividades que se realicen para que este año vuelva a ser un éxito… ¡un éxito de toda la sociedad sin duda!

¿Por qué es importante crear referentes femeninos del mundo científico?

Es importante que niñas y niños vean referentes femeninos en las escuelas ya que allí es dónde está el futuro. Sólo así, lograremos normalizar un ámbito del conocimiento tan importante como la ciencia.  Además, ¿cómo va a convertirse una niña en algo que no ve? En este sentido,  hay varios estudios que indican un aumento de la falta de referentes femeninos lo que provoca que las niñas no contemplen el sector tecnológico como opción de futuro. Las contribuciones que han hecho las mujeres históricamente son invisibilizadas de forma general en los libros de texto. Tan sólo uno de cada 8 personajes que se muestran en los libros de la ESO son mujeres y aparecen sólo en una de cada 13 ocasiones. Esta desigualdad se acrecienta en el campo de la ciencia y sobre todo de la tecnología. En ciencias las apariciones femeninas se reducen a una de cada veinte ocasiones y en su mayoría se encuentran en anexos y no en el cuerpo del texto. En tecnologías aparecen únicamente 2 mujeres frente a 228 hombres. Tal disparidad induce a pensar erróneamente que hay una completa disociación entre mujer y tecnología. La desigualdad de género también es patente en las imágenes de material educativo online de ámbito internacional para primaria: el 55% de los hombres que se muestran tienen profesiones relacionadas con la ciencia, mientras que sólo lo tienen el 30% de las mujeres.

Pero no hemos de olvidarnos de los medios de comunicación y de su poder en la creación de la opinión pública. Hay estudios que demuestran que los medios acrecientan esta falta de referentes.  Según un estudio de la Universitat de València un 74% de las fotografías en noticias científicas en prensa muestra únicamente a hombres científicos frente a un 17% que muestra sólo a mujeres. Además, en muchas de estas fotografías las mujeres no son protagonistas de la información sino que aparecen como recurso fotográfico.

Por todo lo visto anteriormente queda demostrada la necesidad de crear referentes femeninos sobretodo si tenemos en cuenta que la mayor parte de los puestos trabajo se crearán en los sectores tecnológicos.

Diversos estudios demuestran que las mujeres continúan infrarrepresentadas en la investigación en todas las regiones del mundo. ¿En qué punto nos encontramos en España?

Bueno, los datos son claros. En el estudios que nos presentas vemos claramente, con ese 28,8%, como la mujer estaba infrarepresentada a nivel mundial en 2014. Como vemos también en la gráfica de este mismo estudio, en España el porcentaje de mujeres en investigación era del 39,3% en ese mismo año:

Investigadoras en Europa

Vamos a ver qué ocurre en nuestro país con los datos más actuales que tenemos. La presencia de mujeres en estudios universitarios es del 54,5% en España, un poco por encima del 54,2% de la UE, pero la distribución por carreras es muy desigual. Por ejemplo, en el caso de la carrera de ingeniería su presencia no llega al 26%. Este desequilibrio se acentúa según la mujer progresa en la carrera investigadora. Según los datos del personal contratado del CSIC de 2015, un 57,5% de mujeres comienzan la carrera de ciencia como personal investigador en formación frente a un 42,5% de hombres. Entre los investigadores postdoctorales el 58,46% son hombres frente al 41,54% de mujeres. Finalmente, con el rango de profesor/a de investigación hay un 25% de mujeres y un 75% de hombres. En la universidad la proporción de catedráticas en áreas como ingeniería y tecnología, agricultura, medicina, ciencias sociales y ciencias naturales, menos del 20% de las cátedras están ocupadas por mujeres. Os muestro a continuación la gráfica en la que se ve claramente la famosa forma de tijera en la progresión de la carrera científica:

Personal investigador - CSIC 2016

 

¿Cuáles son las principales barreras que alejan a las mujeres de la ciencia?

Son varias las barreras y, lo peor de todo, no todas son tan visibles como las gráficas mostradas anteriormente.

Por un lado, hay una baja presencia de mujeres en los estudios de ciencia e ingeniería. En un contexto en que la mayoría de los puestos de trabajo se van a crear en el ámbito científico-tecnológico, es preocupante la baja presencia de la mujer en este ámbito.  En España, mientras que el 38% de los chicos optan por estudiar carreras de ciencia, ingeniería, arquitectura o matemáticas (STEM), sólo el 15% de las chicas lo hacen. Esta proporción ha ido disminuyendo en los últimos años. En informática tan sólo un 12% de las matrículas corresponden a chicas cuando hace 30 años eran el 30%. El bajo interés de las mujeres en este área se ve influenciado por la baja  autoestima que presentan ante estas materias y por la falta de referentes como comentábamos anteriormente en el punto 5.

Precisamente, el estereotipo y la baja autoestima conforman otra gran barrera. Hay un dato que nos asombra especialmente, con tan sólo seis años las niñas ya creen que las personas más inteligentes son hombres. En secundaria las chicas se consideran menos competentes en asignaturas vinculadas a los ámbitos científicos y tecnológicos aunque sus calificaciones sean similares o superiores a las de los chicos. El informe PISA destaca también que las niñas muestran mayor ansiedad hacia las matemáticas. Para un mismo nivel de competencia existe una clara correlación entre la habilidad que perciben las estudiantes en matemáticas y la posterior elección de estudios en las áreas STEM. Además, los estereotipos no solamente afectan a la elección de estudios sino también al rendimiento. Un estudio con estudiantes de secundaria franceses encontró que las chicas realizaban peor un mismo ejercicio si se les decía que era de geometría que cuando creían que era de dibujo, mientras que este fenómeno no ocurría en el caso de los chicos.

También hay estudios sobre los informes de la labor profesional de mujeres que trabajan en empresas de ámbito STEM. Así, los informes sobre las mujeres incluían más comentarios críticos que los de los hombres, un 87,9% versus un 58,9%. En otro estudio sobre las cartas de recomendación que reciben hombres y mujeres, se vio como las cartas para hombres contenían más menciones a su éxito, resultados … y las de las mujeres más a su compasión y relaciones personales, o a lo trabajadora y meticulosa que era. En definitiva, las cartas de las mujeres hacían más menciones a su vida personal, mientras que en el caso de los hombres se hablaba más de las publicaciones, pacientes o currículum.

Además, existen varios estudios sobre el alto grado de abandono de mujeres en profesiones STEM como ingeniería. Dichos estudios muestran como en el clima de trabajo es especialmente perjudicial el trato condescendiente o descortés que debilita a las ingenieras y la falta de apoyo por parte de los supervisores. Entre las condiciones de trabajo que propician el abandono destacan el exceso de trabajo, poca claridad en los objetivos y las responsabilidades, sentirse estancada y el exceso de viajes. Otro estudio muestra claramente el abandono de la ingeniería. Se ve que hay una brecha de género que aumenta desde que las personas se gradúan y el abandono de las mujeres llega a ser superior al 60%. Parte de un abandono al inicio de la carrera de hasta el 40%, es decir, muchas mujeres no llegan a ejercer como ingenieras.

Como vemos, hay muchos informes que demuestran la existencia de barreras aunque sean invisibles en muchos casos. Es pues labor de todas y todos romperlas y visibilizarlas.

¿A qué se le conoce como el techo de cristal?

El Índice de techo de cristal capta las dificultades que las mujeres encuentran en su ascenso en la carrera investigadora como hemos visto. Este índice mide las oportunidades relativas de las mujeres, en comparación con las de los hombres, de alcanzar la posición más alta en la jerarquía investigadora. Así pues, el Índice de techo de cristal compara la proporción de mujeres en la posición más alta (Cátedras) en relación a la de las mujeres en la investigación (Cátedras, Titularidad y demás categorías profesionales), indicando la posibilidad de que las mujeres puedan ascender en su profesión. El índice puede oscilar entre 0 y el infinito. Un Índice de techo de cristal con valor 1 significa que no existen diferencias en la promoción entre mujeres y hombres. Un valor por debajo de 1 indicaría que las mujeres están sobrerrepresentadas en las Cátedras y un Índice de techo de cristal cuyo valor esté por encima de 1 marca la existencia del techo de cristal, es decir, que las mujeres están infrarrepresentadas en las Cátedras. Cuanto mayor sea el valor del Índice, mayor es el techo de cristal y más difícil resulta para las mujeres alcanzar la posición más alta en la carrera investigadora.

¿Qué prácticas se podrían impulsar para favorecer igualdad de género en el ámbito científico?

Creo que ha de ser un trabajo de toda la sociedad, por eso desde el 11 de Febrero apostamos por la integración. Es muy importante visibilizar la labor científica de las mujeres en los diferentes ámbitos y, especialmente, en la escuela. También prestar atención a estos sesgos invisibles de los que hablábamos y que existen en cualquier evaluación que se haga de hombres y mujeres. Pero también es crucial ser conscientes de ellos en el día a día.

En definitiva, debemos de crear conciencia social y para ello, llevar a cabo acciones que involucren no sólo al comunidad científica, sino también al ámbito político, educativo, mediático y, muy importante, familiar. Es aquí precisamente, desde el interior de la familia, desde donde se pueden fomentar, o por el contrario truncar, muchas futuras carreras científicas ¿Por qué no puede soñar una niña con ser… astronauta, ingiera o programadora? Probablemente por varias razones. Desde casa no se le anima, no lo ven en su entorno por la falta de referentes y tampoco lo ven en los juguetes. Como ves, es una problemática compleja y como tal, requiere de prácticas muy variadas que provengan de distintos entornos sociales. La buena noticia es que eso se está produciendo poco a poco, eso sí, pero algo está cambiando.

¿Existe conciencia social del problema de paridad de género al que nos enfrentamos?

El problema es que no existe una conciencia colectiva precisamente por tratarse de barreras invisibles como hemos visto. Por ejemplo, ¿alguien se había parado a pensar porqué no hay pioneras científicas en los libro de texto? Quizás aparezca una, pero hubo muchas más a parte de Curie. No aparecen, pero sí las hubo y nadie las estaba contando. Creo que iniciativas como el 11 de Febrero, blogs como Mujeres con Ciencia, divulgadoras como Marta Macho, Adela Muñoz con su “Sabias. La cara oculta de la ciencia”, libros como ‘Las mujeres de la Luna’  o iniciativas que fomentan la vocación científica en las niñas, van poco a poco colocando a la mujer en el lugar de la ciencia donde le corresponde. Hoy en día va calando el mensaje de la importancia de visibilizar el papel de la mujer en la ciencia y a esto han ayudado muchísimo los nuevos medios digitales y el aumento de la divulgación científica.

Ahora es el momento de cambiar las cifras, de recordar que las niñas de hoy son las científicas de mañana.  No podemos permitirnos perder el 50% del talento por eso pedimos a toda la gente que … ¡se una a la conmemoración del 11 de febrero!

¡Muchas gracias, Rocío, y enhorabuena a todo el equipo por esta fantástica y tan necesaria iniciativa!

Lydia Gil

Autora del blog "Social Media en Investigación" que tiene como objetivo fusionar la ciencia y las redes sociales, y dar a conocer proyectos de divulgación científica. Soy una apasionada del mundo digital y me encanta (re)descubrir cosas cada día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continúas navegando por Social Media en Investigación, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar