Charlando con Javier Guallar sobre curación de contenidos en investigación

Javier Guallar - La curación de contenidos

El objetivo de la curación de contenidos es el de conectar a una comunidad con contenidos de calidad.

La implantación del uso de los medios sociales es menor en el sector científico que en otros sectores profesionales.

La tendencia parece clara hacia el incremento de las publicaciones en Open Access, pero no vislumbro un cambio tan rápido como para llegar al 100% en breve.

 

Hoy en “Charlando con los expertos” nos trasladamos a la ciudad de Arenys de Munt para conversar con el documentalista, content curator y profesor, entre otras, de la Universidad de Barcelona:

Dr. Javier Guallar

Javier Guallar, también es editor de las colecciones EPI-UOC y EPI Scholar de la Editorial UOC y subdirector de la revista El Profesional de la Información (EPI).

Es coautor de los libros Prensa digital y bibliotecas y El content curator: guía básica para el nuevo profesional de internet y del ebook Las 4S’s de la content curation. Estudio de caso (I).

Además, es coautor del blog Los Content Curators junto con Javier Leiva.

¡Hola, Javier! ¡Bienvenido a Social Media en Investigación! ¿Nos podrías explicar qué es la curación de contenidos y para qué sirve?

Gracias por la entrevista y por permitirme participar en este interesante proyecto de Social Media en Investigación. Bien, la content curation se puede definir como una disciplina, técnica o especialidad de filtrado de contenidos de aparición bastante reciente (nace en 2009), consistente en buscar, seleccionar, añadir valor y difundir contenidos sobre un tema y para una audiencia. Habitualmente se habla de curación de contenidos en el contexto de la web aunque también se puede hacer dentro de una organización.

La clave o lo que diferencia esta actividad de filtrado de contenidos de otras como por ejemplo la recomendación social, la agregación de contenidos o la DSI (difusión selectiva de información), es que:

a) Es una actividad sistemática y regular, y por tanto no es esporádica o puntual;

b) Tiene un papel muy relevante la persona especialista en curar contenidos, es decir, debe ser una actividad poco automatizada;

c) Debe ofrecer un alto valor añadido.

Me gusta decir que el objetivo de la curación de contenidos es el de conectar a una comunidad con contenidos de calidad. 

¿En qué le puede beneficiar a un investigador la content curation?

Hay muchos enfoques o ámbitos de aplicación de la content curation. Quizás los más claros, a mi juicio, sean: biblioteconomía y documentación; marketing online; comunicación corporativa; periodismo; educación; inteligencia competitiva; y marca personal. Dentro de este último enfoque de marca personal, entraría el uso de la content curation por parte de un investigador, es decir, para apoyar su marca digital, pero también, como apoyo a su labor como docente e investigador.

Quizás lo más fácil sea poner algún ejemplo. El trabajo como blogger de Enrique Dans, en buena medida basado en curación de contenidos, lo hace con un doble objetivo: por una parte, forma parte de su marca personal digital, que lo ha hecho conocidísimo y toda una referencia en su campo, y por otra parte le sirve de apoyo además a su trabajo como profesor en una Escuela de Negocios. En este post lo explica: Mi forma de trabajar. Otro ejemplo puede ser el mío propio, en tanto que content curator e investigador.

¿En qué redes sociales (científicas y generales) participas y qué te aporta cada una de ellas?

De redes sociales científicas participo en Academia.edu (la primera que utilicé, casi desde sus inicios, cuando era muy poco conocida, y quizás por ello, es a la que tengo más cariño), ResearchGate y Google Scholar Citations. También, si se la puede considerar así, Mendeley.

De redes sociales no científicas, participo activamente en muchas de ellas. Mi favorita (y a la que dedico más tiempo) es sin duda alguna Twitter. Le siguen una lista extensa: Facebook, LinkedIN, Scoop.it, Pinterest, Slideshare, Delicious, Google+, Youtube, Instagram…

Todas aportan cosas diferentes: las científicas cubren especialmente el flanco más científico de mi actividad e intereses; Twitter es fundamental como fuente de información y de monitorización de todo lo que está pasando; y del resto, cada una tiene su peculiaridad. 

Se dice que las redes sociales científicas ayudan a mejorar la visibilidad y el impacto científico de los investigadores. ¿Mito o realidad?

Es importante tener claro que la visibilidad y el impacto científico son cosas bien diferentes aunque están relacionadas: hay evidencias de que cuanta mayor disponibilidad tiene una publicación científica (visibilidad), hay mayor probabilidad de que sea citada (impacto). Así que si un investigador quiere que su obra tenga más impacto, una buena estrategia sin duda es que sea más visible. Esto parece claro; ahora bien, ¿cómo conseguir visibilidad? Hay diversos canales, y uno de los más importantes ahora son las redes sociales científicas, aunque no es el único, claro.

Por hacer algo de historia a nivel rápido, si vamos a los inicios de la Web, recordemos que los investigadores que querían tener más visibilidad en Internet solo podían hacerlo creando sitios web personales; después, con el surgimiento de los repositorios, surgió la opción de depositar sus trabajos en los repositorios de la propia institución, o en el caso de algunas disciplinas, en repositorios temáticos; después, algunos investigadores (creo que más bien pocos), empezaron a utilizar también blogs. Posteriormente han ido surgiendo otras posibilidades, como tener un perfil en redes sociales generalistas y en redes sociales científicas.

Es decir, este último grupo es en estos momentos un canal más en lo que puede ser la estrategia de visibilidad primero e impacto después de un investigador. Aunque la verdad es que no sabría decir en qué medida es más o menos importante en relación a estos objetivos y en comparación con el resto.

¿Por qué crees que algunos investigadores prefieren colgar sus papers en las redes sociales en vez de los repositorios?

En relación con lo que decía en la pregunta anterior, no tengo datos concluyentes sobre el comportamiento de los investigadores a este respecto; más bien tengo la sensación que los resultados pueden variar bastante dependiendo de las disciplinas y de los países.

Por ejemplo, si hablamos de repositorios, en Documentación tenemos un repositorio temático especializado que funciona bastante bien, que es E-Lis, pero en muchas disciplinas no existe algo así equivalente; y respecto a los repositorios institucionales, pues depende mucho de cada institución, de cómo lo mimen, lo cuiden y lo difundan entre sus investigadores.

Volviendo a tu pregunta, si contraponemos repositorios y redes sociales (científicas o no), puede parecer que no hay color en cuanto a atractivo, hoy por hoy, en 2015, ya que estamos en plena época de efervescencia de las redes sociales, y eso, todo lo matizado que se quiera, también ha llegado al sector científico. Ahora, bajo mi punto de vista, para un investigador deben ser productos complementarios dentro de una estrategia amplia de presencia web. 

¿Por qué crees que se está dando este fenómeno de resistencia a la adaptación de los medios sociales en la comunidad científica?

La comunidad científica nunca se ha caracterizado por estar en posiciones especialmente adelantadas en relación con la web 2.0 o web social, más bien al contrario. La denominada “ciencia 2.0” ha ido en el tiempo después de otros ámbitos 2.0: prensa 2.0, administración 2.0, etc. Recuerdo como los primeros blogs científicos empezaron bastante después que los blogs en publicaciones periodísticas, y además, no han pasado de un uso minoritario.

Con las redes sociales también puede estar pasando algo así, a nivel general se puede decir que la implantación del uso de los medios sociales es menor en el sector científico que en otros sectores profesionales. La pregunta es tan interesante como difícil de responder: ¿a qué se debe esto? De entrada digo que no lo sé,  pero me aventuro a considerar algunas cosas.

Un factor importante puede ser que los investigadores no obtienen ningún reconocimiento institucional o científico por su actividad en la web social: no les sirve de nada para acreditaciones, reconocimientos…, en suma, no cuenta nada para su curriculum como científicos (y en estos tiempos – y no conozco otros- es muy duro ser científico, cuando te están evaluando continuamente). Y por ese emotivo muchos investigadores pueden considerar que la actividad en la web social es algo muy secundario en su carrera científica. Aunque también puede haber otros motivos, y tampoco niego que algunos científicos piensen que estas actividades son una cosa menor y que rebajan o trivializan su labor científica, que es algo muy serio.

 ¿Qué estrategia le recomiendas seguir a un investigador que se inicia en el social media científico?

La estrategia que aconsejaría es la diversificación de canales, definiendo claramente su presencia en cada uno de ellos. Por ejemplo, algo así:

  • Página web personal + blog personal (o temático o de grupo de investigación).
  • Depositar siempre los papers en repositorio temático (si existe en su disciplina) y en el de su institución.
  • Abrir perfil en redes sociales científicas; al menos en Google Scholar Citations y en Academia.edu o ResearchGate; y subir las referencias a sus papers (y opcionalmente los propios papers).
  • Emplear a fondo los medios sociales generalistas con una estrategia muy pensada, que dependiendo de los casos, puede variar mucho, ya que hay muchas opciones de herramientas; pero como mínimo utilizar Twitter, LinkedIn y Slideshare.
  • Considerar el complementar todo lo anterior (yo desde luego lo recomiendo) con la realización de una curación de contenidos de su temática o temáticas de especialidad, utilizando para ello algunas de las herramientas anteriores (como blogs y Twitter) y otras propias de la curation como Scoop.it, Pinterest o Storify.

En los últimos 5 años, la relación de los investigadores con Internet en general y el Social Media en particular ha cambiado muchísimo. ¿Qué nos depara el futuro?

Si en los últimos años quizás ha habido un cierto cambio, creo que es más bien porque las redes sociales se han convertido en un fenómeno absolutamente masivo para el conjunto de la sociedad, y la ciencia no podía quedar completamente al margen. El sector científico ha ido a remolque, nunca por delante o en cabeza.

Respecto al futuro, es posible que el incremento del desarrollo y el uso de las altmétricas, den un impulso a un mayor uso de la web social en la comunicación científica.

¿En ese panorama visualizas una ciencia 100% abierta?

La tendencia parece clara hacia el incremento de las publicaciones en Open Access, pero no vislumbro un cambio tan rápido como para llegar al 100% en breve. Está claro que el mundo “open” en la ciencia es muy importante y lo será todavía más, pero creo que más bien en el futuro próximo convivirá, en base a diversas fórmulas, con el mundo “no open”.

¡Muchas gracias por respondernos, Javier! Nos leemos por la red…


Sigue a Javier Guallar en su cuenta de Twitter.

Foto portada: @jguallar


Lydia Gil

Documentalista especializada en Información digital y autora de este blog dedicado a descubrir todo el mundo del social media enfocado a la comunidad científica.

3 comentarios en “Charlando con Javier Guallar sobre curación de contenidos en investigación

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